
Que felicidad es la que siento después de haber estado contigo. Y aunque no estamos fisicamente juntos, te siento de igual manera a mi lado.
Cada día llenas mi corazón de cariño, como cuando las calles se llenan de agua al llover. Tu esencia recorre las orillas de todo mi ser como el agua bajando de las montañas. Tus caricias llenan mi alma de ternura como la luz del sol despues de la lluvia.
Y aunque me diga a mi mismo, que aún no es el momento para decirte que estoy enamorado de ti, mi cielo se llena de nubes esperando llenarte de esta misma lluvia de Amor. Aquella lluvia que reclaman los ancestros cuando la tierra espera para entregar su verde regalo.
No solo quiero que la esta lluvia ancestral nos entrege la libertad de amarnos, sino también quiero que te empape de alegría, de amor y de bienestar. Que cada gota de ella nos recuerde todos los momentos que hemos vivido y que vivamos. Que cada momento de lluvia sea nuestro, seamos nosotros los protagonistas sin segundos ni terceros.
Que cuando clamemos por su refrescante e intoxicante agua, como la machi al pedir un nuevo regalo para su pueblo, nos traiga también la paz de poder ser siempre felices.
Te quiero demasiado en tan poco tiempo, y te extraño cada momento que no estoy contigo. Y clamo para sentirte, para poder estar contigo un poco más cerca y bañarme de esta lluvia de Ayün.
No hay comentarios:
Publicar un comentario