martes, 27 de enero de 2009

Pay Per Love


Una noche, nuevamente, en esta noche de estrellas multicolores sobre el desolado departamento de mi inconsciencia, busco en la pantalla algún documental que relate como es el recordar el sentirse amado y el amar.

Y no hablo del recuerdo de sentirse amado por la familia, por una mascota o por el amor implacable de la amistad, sino el amor que se registra en la única sintonía que solo una persona puede darte en la vida. Aquel que se trasmite al unísono y que sin saber que mientras tú piensas en esa persona, ella también piensa en ti.

Sin más ni menos, en esta noche voy registrando el menú televisivo en tu búsqueda y sin darme cuenta, sin menor atisbo, aparece tu imagen resaltando dentro de cientos de canales que visualizan mis ojos sin saber que programa, que transmisión, elegir. Y como acto automático elijo tu señal, aquella que muestra tu cariñoso rostro mostrando aquellos ojos que veo con hipnotismo.

De verde coral es intenso tu mirar, pero no despliega ni un toque de maldad, sino que al contrario es la mirada más bondadosa que he visto, no tiene igual. En cambio tu sonrisa es aquella que ansío ver día a día en tu rostro, porque de ella también depende mi felicidad.

Y me acerco a ver la pantalla y no puedo entrar, miro como estrechas tu mano junto a la mía y sin más esfuerzo esta logra romperse para que podamos estar juntos. Es tan mágico que los trozos de ella vuelan por la habitación y la inundan como miles de estrellas danzando por el universo para poder estar por fin juntos.

Tomados de la mano, nos juntamos en un interminable beso, que seguramente despertaría la envidia de muchos de los programas que flotan por la habitación. Matinales, documentales, películas, realities shows, programas de entretenimiento, todos nos miran como un gran destello.

Y no logro saber el por qué, él cuándo y cómo pude dar contigo. Nunca supe que estarías ahí en cartelera, esperando por mí. Dentro de un interminable menú de espectadores y de canales nos elegimos mutuamente para poder decorar y extasiar nuestras vidas, con un amor que crece poco a poco y que hace avanzar el reloj a la velocidad del rayo cuando estamos juntos.

El tiempo se me hace corto, cuando estoy contigo y nuevamente tu mirada me llena de ternura, no solo cuando me miras, sino también cuando miras el horizonte y puedes ver que nuestro camino no tiene fin.

Y sé que para verte nuevamente, tendré que surcar todo el menú de canales para encontrar que en el eres el más codiciado, y es por eso que estoy dispuesto a pagar con monedas de amor y con la vida entera tu exigente Pay per Love.

No hay comentarios: