lunes, 21 de julio de 2008

Amame en verdad y Odiame en mentira.


Es extraño saber que desde que ha pasado un tiempo desde áquel holocausto, me he sentado acá para saber si realmente me querías. Y realmente me he dado cuenta que mirandome al espejo, es que encuentro toda las respuestas que no quería escuchar.


Al simple mirar veo que te llenas de rubíes y diamantes, eres excepcional. Con un brillo único extranjero, que cautiva sin dejar pasar un mirar. Pero con detalle me doy cuenta que estás hecho de un inocente puzzle, que de pocas piezas se arma pero que en realidad merece la experticia para poder completarlo con cautela.


Inocente es tu mirada, que contemplas siempre a paso timido si puedes seguir caminando, pero cuando eso te da miedo, atacas sin menor duda, sin darte cuenta el daño que vas produciendo. Ya no es la primera vez que te lo han dicho, y sin embargo caes en el mismo error.


A la persona que puedes amar, puedes hacerlo sin que nadie se te compare, dedicarías tu vida entera a adorar e incluso sacrificar tu propia vida para entregarla sin el menor precio. Pero es tan dificil romper tus mil sistemas de alarmas, que nadie puede acercarse.


Sé que no sabes como funciona todo esto, ni tampoco sabes como evitar dañar incluso al elegido que has querido para tu bien. Y que en todo tratas de bajar el sistema reactivo de tus defensas, pero te es imposible, porque en la inocencia radica tu mayor fallo.


Tratas de amar, pero primero debes atacar; y sé que eso te perjudica porque lo quieras o no, te mueres por dentro ansiando que te amen y que ames. Y sin embargo, no logras saber que botón apretar para bajar los escudos y dejarte llevar.


Y nuevamente, cuando cometes el mismo error, vuelves a mirarte al espejo, que con lagrimas miras continuamente preguntando: ¿qué pasa? y aún no encuentras la respuesta; cuando sabes que ella, en su sencillez, radica en tu corazón.


Pero, en este espejo dejas la misma huella con que miras ahora. Pues el mismo espejo que te muestra continuamente el dolor que llevas, tambien te muestra que eres áquel que desea regalar su vida, sin costo alguno. Y sin duda, cuando te veas nuevamente, sentirás que aún, no logras convencerte que ya has amado anteriormente y que hoy, estás a punto de hacerlo nuevamente.


Solo puedo decirte, en esta conversación de nosotros solos, yo y tu espejo, que trates de no envenenar lo que realmente puede ser lo mejor que te ha pasado. Guarda tu inocencia por un momento, acepta al amor que te está mirando desde lo alto, quierelo, amalo y aceptalo como sólo tu sabes hacerlo.


Por ello, cuando te sientes en tu anaranjada cama, en tu cálida habitación, entre barrotes y pesos, descansa y siente lo que te he dicho siempre: Amame en verdad, porque solo en la verdad encontrarás que tu amor propio aún brilla y odiame en mentira, ya que cuando consigas que te amas a ti mismo no volverás a este espejo para odiarte nuevamente.


Autoconversación 22/07/08



No hay comentarios: